Ser sin fines de lucro, quiere decir que nuestro objeto es social, no económico. Es decir que nuestro trabajo es en pos de una mejora social, en nuestro caso la inclusión de las personas con discapacidad. Pero, para poder llevar adelante estas actividades sociales necesitamos dinero para honorarios de nuestros profesionales, mantenimiento de la sede, equipamiento, etc.